Clásico Ramón Biaus: Encontró el callejón hacia el éxito (18/11/07)

Karolinska venció por cuatro cuerpos, tras pasar del penúltimo lugar al primero entre los palos y la puntera Inusitada; Bonaria, su escolta

Festejó Corrales sobre Karolinska; el jinete vivió un éxito con carga emotiva. Foto: Carlos Lares

Karolinska concretó ayer su mejor carrera desde que llegó al stud de José Alves hace cinco meses, cuando cumplió los cinco años. La hija de Acceptable ganó el premio Ramón Biaus (G 2-2200 m), la prueba más importante de Palermo y ahora en su foja acumula dos victorias clásicas.
La alazana tostada nacida el 18 de julio de 2002 en Abolengo venía de llegar segunda en el Chile, en el Argentino, y cuarta en el Los Haras, en San Isidro. Ese roce fue fundamental para hacerlo valer esta vez, ante un grupo en el que la mitad de las protagonistas eran potrancas.

Karolinska tiene alma de puntera, pero ayer sólo llegó al primer lugar a tres cuadras del final, para luego distanciarse y establecer una diferencia de cuatro cuerpos sobre su escolta, Bonaria, una yegua que todavía no ganó y ya tiene en su legajo y un placé clásico.

"Es apurada y que la carrera se haya hecho ligera me favoreció. Pude contenerla, esconderla detrás de varias rivales y esperar la recta siempre pegado a los palos", relata Francisco Corrales, su jockey, y agrega: "Cuando se abrió la tordilla [Inusitada] se hizo el lugar, pasó y se desprendió muy bien". Tras moverse penúltima, la ganadora encontró el callejón hacia el éxito justo cuando el cansancio vencía a la puntera y ésa golpeaba a Mamá Delia, una de las que a esas alturas intentaba avanzar.

El jinete, de 20 años, festejó como si antes no hubiera obtenido cotejos de este nivel. "Siempre es emocionante ganar, pero lo especial de este clásico es que se trata del primero que consigo junto con José [Alves]. Estoy contento por él también", confesó Corrales, entusiasmado por la posibilidad de volver a montar a Karolinska en la Copa de Plata.

Una victoria con dedicatoria a Lorena Torres
No fue el primer clásico ganado por Corrales, pero se lo vio efusivo. Al cruzar el disco, antes de palmear a Karolinska y persignarse, señaló hacia afuera, repitiendo un festejo que hacía cuando le dedicaba un éxito a Lorena Torres, su novia, que está en coma desde julio pasado.

Fuente: Diario La Nación
 

© Escuela de Jockeys Aprendices del Jockey Club Argentino Hipódromo de San Isidro .