Yatasto: el crack argentino de todos los tiempos. Nota I.

Esta nota fue originalmente publicada en por1cabeza.com a mediados de 2003.

En 1948 en el haras Las Ortigas, Yucca, hija del celebrísimo Congreve, como fruto de la unión con el padrillo británico Selím Hassam, daría a luz al campeón que sería el emblema del turf argentino. Yatasto.

De tamaño mediano, no tenía un físico imponente, pero si poseía una armonía y equilibrio fuera de lo común, y de hecho fue el precio más alto pagado en el remate del haras Las Ortigas de ese año. Su comprador fue el stud Atenas.

Debutó como favorito en el clásico G. Kemmis (1000m) disputado en aún en San Isidro, en donde precozmente mostró habilidades al ganar por tres cuerpos. Repetiría el triunfo con más facilidad en el Santiago Luro, que en aquellos tiempos se corría en San Isidro, con varios cuerpos a su favor.

Su ascenso en el proceso selectivo continuó siendo tajante, obteniendo con soltura, siempre de punta a punta, los grandes premios R. y R. Chevalier (1400m, Palermo) con tres cuerpos sobre Rubor; y el Montevideo, sobre 1500m, con varios largos de ventaja sobre su escolta, el excelente Profano. Además, obtendría los especiales Old Man y Gral. Güemes.

Sólo el hijo de Full Sail, Barbazul, consiguió tan sólo acercárcele, quedando a dos cuerpos del gran zaino colorado, en el clásico Miguel Cané, corrido sobre la misma distancia que el montevideo, como paso preliminar a la Polla de Potrillos.

Comienza el proceso selectivo superior

Catorce rivales fueron ratificados en la primera gema de la triplecorona nacional, sobre la milla.

Se alzaron las cintas. Rubor, Green Flag y Yatasto salieron en lucha.
Formalizada la competencia, el hijo de Full Sail, Green Falg, fue decididamente a la punta, mientras que Yatasto quedaba segundo vigilándolo, a la vez que pasaron al tercer y cuarto puesto Rubor y Bigarreau respectivamente.

Pero en la recta final, Juan Contreras lo mandó a Yatasto inmediatamente en busca de Green Flag, dominando sin problemas y ampliando ventajas, cruzando la raya con varios cuerpos a favor. Así obtenía su primer gema, fácil y sin contratiempos.

En septiembre se corría el Jockey Club, la segunta etapa de la triplecorona, sobre 2000m.

En aquellos tiempos -y hasta no muchos años- los 2000 se largaban en el chute de los 1800m, aún hoy existente. A los docientos faltantes se los implementaba con un codo nuevo, ubicado a unos cincuenta metros luego de la entrada al codo principal. La peculiaridad es que esta curva alargaba la recta final aproximadamente una cuadra más, lo que hacía un derecho más exahustivo aún. Actualmente, esa porción de pista ya no existe, pues fue reemplazada por studs, y por ello los dos kilómetros deben largarse desde la mitad del codo de Dorrego.

Siete rivales fueron los ratificados para la prueba más antigua del calendario, con la principal preocupación de que el noble hijo de Selim Hassan había demostrado que más y más corría al aumentar las distancias.

Desde el fondo, se alzaron las cintas. Ante la indecisión de algunos jockeys en el comienzo, el tordillo Balear tomó la punta por unos momentos, pero enseguida apareció Yatasto dominando con ventaja sobre Again, 3ero Viking, 4to Extract, 5to Barbazul, y el resto del lote un poco más atrás.

Cruzando el poste que demarca la milla, Yatasto mantenía un tren severo en la vanguardia, seguido por Viking, Again, Nilad, Hosco, Balear, y cerrando la marcha Extract y Barbazul apareados. En los 1000 Viking fue lanzado por su jinete en busca del puntero Yatasto, a lo que Contreras respondió acelerando el tren de carrera de su conducido.

Asediado durante todo el codo de Belgrano, Yatasto quedó a menos de un cuerpo sobre Viking; pero al entrar a la recta, Viking comenzó a ceder posiciones pasando Again y Nilad a la lucha por el segundo puesto, mientras Yatasto ampliaba más y más sus ventajas. El campeón venció por varios, con Nilad segundo por la cabeza sobre Again. Cuarto se mantuvo Viking durante todo el derecho.

El Nacional, última gema de la triplecorona

El 7 de octubre de 1951 se disputaría el Gran Premio Nacional, que es el Derby argentino. Esta vez, contaría con nueve ratificados, entre ellos Duty (potranca del año, ganadora del Selección) que contaba con una especial simpatía por parte del público, y desde ya, el gran favorito para la prueba, Yatasto.

Era común en esos tiempos, la asistencia del presidente de la nación al derby, o al menos algún delegado en representación.
Era tradición que, una vez que los competidores salieran a la pista, fueran alineados frente a la tribuna oficial, y sus jockeys se sacaran la gorra en señal de saludo y respeto hacia la autoridad máxima del país allí presente.

Una vez realizado el saludo protocolar, y el consiguiente canter, los participantes fueron ubicados en sus respectivos puestos. Se alzaron las cintas.

Sabueso, montado por José Ortíz Tapia, salió en la punta, pero inmediatamente, y antes de hacer la primera pasada frente al disco, Yatasto fue a lucharle el liderazgo; 3ero Again apareado con Luxemburgo, seguidos por Duty. Más atrás corría Pamperito, mezclado con el resto del pelotón. Entraron al codo de Dorrego, manteniendo las mismas posiciones.

Una vez en el opuesto, a la altura de la milla, cedió Sabueso y Pamperito se mandó entonces al segundo puesto. En el último codo, Yatasto corría con dos largos de ventaja sobre Pamperito, al mismo tiempo que Again emparejaba a Sabueso.

Entraron al tiro derecho final, ante el rugido de las primeras tribunas, colmadas hasta el último peldaño de aficionados; Yatasto continuaba en la punta mientras que Again pasaba a la segunda ubicación exigido a fondo por su jinete J. M. Martínez en busca del puntero tres cuerpos adelante; pero en los 300m finales, Yatasto amplíó ventajas, e imparable, el crack indiscutido cruzaba la meta con la toda gloria, triplecoronado, por cinco cuerpos sobre Again.

Momento de gloria, magia, quien podría describir con palabras tantas sensaciones de satifacción junta que debieron sentir la gente del stud Atenas. Habían pagado el precio más alto en el tattersall por el hijo de Selim Hassam y Yucca, y realmente, que bien los había remunerado. Pero sin duda, faltaba un paso más para cumplir con todos los deberes: el Gran Premio Internacional Carlos Pellegrini, sobre los temidos 3000m (en aquellos años) para así lograr la cuádruple corona, lo máximo que dentro del turf se puede aspirar.

Un último esfuerzo...

Las noticias no eran del todo alentadoras para la gente del stud Atenas. Su gran campeón, quien les había dado toda la gloria, no estaba bien de su pata izquierda, y el Pellegrini sería la carrera más difícil que debería afrontar. No solo el tiro era exigente, sino que además debería vencer a los caballos mayores.

De todas maneras, fue ratificado para el Pellegrini a disputarse el 1ero de Diciembre, debiendo alivianarsele el ritmo de entrenamiento para evitar que la lesión se acentúe. Trece rivales tendría que vencer.

Se alzaron las cintas. Again partió con algunas desventajas, al tiempo que Milontón se hizo a la vanguardia por unos momentos; pero Yatasto tomó enseguida la delantera, en un tren moderado, seguido por Mancebo, detrás de este Milontón, Duty, y Valparaíso en los puestos cercanos.
En el codo del golf, Yatasto lideraba por dos largos de ventaja, segundo Mancebo, a las patas de este Milontón pegado a la empalizada. Transcurrieron el opuesto sin demasiadas variantes, siempre con el hijo de Selim Hassan liderando y segundo Mancebo.

Entrando al último codo los competidores se agruparon, Mancebo acosando a Yatasto que se encontraba sentido de su pata; pero cuando parecía vulnerable al agotamiento, entrando a la recta Yatasto se abrió hacia el centro de la pista, poco a poco ampliándo las diferencias, y en medio de una intensa ovación cruzó el disco con dos cuerpos de ventaja.

mike82s
 

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