Yatasto: el crack argentino de todos los tiempos. Nota II.

Esta nota fue publicada originalmente en por1cabeza.com en 2003

En el primer artículo hemos detallado meticulosamente la primera campaña del notable y fenomenal campeón Yatasto.

Ahora queda el resto de sus campañas, incluída su derrota en el recordado Pellegrini de 1952, el más concurrido en la historia del mismo. Curiosamente, 34 años antes, al mítico crack Botafogo le ocurría lo mismo en su segundo Pellegrini, ante el famoso tordillo Grey Fox.

Yatasto, el caballo ídolo de todos los tiempos, aquí, para disfrutar de sus azañas.

Corría 1952. La reaparición del noble zaino colorado generaba una enorme expectativa: había ganado de forma formidable la cuádruple corona, pero en la última de sus gemas evidentemente había acusado un mal funcionamiento orgánico.
Sin embargo, se añadiría a favor del campeón la invaluable experiencia y habilidad del maestro Leguisamo, quien lo montaría durante toda la venidera temporada.

No obstante así, el 1ero de Mayo Yatasto conocería su primera derrota. Fue llevado a competir a Brasil, al Gran Premio San Pablo (3000m) corrido en el lindísimo hipódromo de Cidade Jardim, ubicado en la ciudad cuya gran carrera hacía honor.

Yatasto, visiblemente dolorido de una de sus manos, no hizo prácticamente carrera, arribando cuarto ante el gran caballo argentino Gualicho (quien también ganaría por varios cuerpos el Gran Premio Brasil de ese año, la carrera más importante del turf brasileño).

Gualicho triunfó en el Gran Premio San Pablo de forma aplastante, en tiempo récord para la pista paulista: 3' 5'' 1/2. Segundo, lejos, fue otro ejemplar argentino, Panther; tercero, el francés Fort Napoleón; cuarto Yatasto, y más atrás el resto. Cabe destacar el físico de Gualicho, hijo de Druid y Golgonda. Era un alazán de lista blanca y patas blancas, muy fuerte y vistoso.

De regreso a las pistas locales

Yatasto reaparecería en el clásico Chacabuco, sobre 3000m en Palermo. La pista estaba muy pesada ese día. Mostrando que se encontraba nuevamente en excelente forma, y que no le hacía mella la tenaz persecusión que le propinó Pretexto durande casi todo el recorrido, se desprendió de éste en plena recta, con total solvencia, y con varios cuerpos a su favor en el muy buen tiempo de 3' 6'' para la fangosa.

Los 4000m del Pueyrredón son difíciles para cualquier caballo, pero el crack salió a la descubierta seguido por Egipto y Again -su viejo rival- y se alejó con facilidad en el tiro derecho, con varios en la raya.

El Gran Premio de Honor, sobre 3500m, en Palermo, fue la carrera que más le costó ganar al hijo de Selím Hassam. Apenas largaron, éste se colocó en la punta, perseguido por Optimo, más lejos se desempeñaba Pretexto, con Pedro Artígas sobre la cruz, y detrás corrían el resto de los competidores.

Pretexto se fue acercando en el codo final, y su piloto "pelusa" Artígas lo lanzó de lleno en la recta, en donde casi emparda al crack...grande fue la consternación cuando el público vió al maestro Leguisamo blandir enérgicamente su fusta sobre el anca de Yatasto, moviéndolo severamente. Pero el campeón poco a poco volvió a diferenciarse, estableciendo dos cuerpos en la meta.

Su segundo Pellegrini

El Pellegrini de 1952 fue el más concurrido de todo el siglo XX con más de 100.000 espectadores concentrados para ver al gran crack en acción. Pero el caballo no se hallaba en la plenitud de sus fuerzas en absoluto. Así lo había demostrado en los desganados ejercicios realizados en las anteriores semanas.

Tras una carrera en tren flojo, Branding, un ruano en pleno ascenso y el mejor potrillo de ese año, comandó la prueba de principio a fin, poniéndose a correr de firme en la recta, y ganando por dos largos con resto y solvencia. Sideral, el excelente hijo de Seductor y Starling, y futuro gran padrillo, le arrebató el puesto de escolta a Yatasto en los 300m, y el zaino colorado debió conformarse con la tercera ubicación.

Su última campaña

La última temporada que correría Yatasto sería la de 1953.
Para entonces, su antiguo entrenador, Juan De la Cruz, había firmado un jugoso contrato para entrenar en Brasil, por lo que el crack fue dejado al cuidado de Nicolás Ojeda. Rubén Quinteros sería el jockey que lo correría de aquí en más.

A principios de año fue llevado a competir a Montevideo, para el Gran Premio Municipal a disputarse en el histórico hipódromo de Maroñas.
Yatasto demostró haberse recuperado de la desafortunada derrota de su último Pellegrini: en Maroñas fulminó ganando por amplísimo margen, teniendo de escolta a otro argentino, El Aragonés, arribando lejos.

Una vez regresado a la Argentina, competiría sobre los 2000m del Clásico Otoño, a fines de marzo, en San Isidro. Nada pudieron hacer Añante, Make Marry, entre otros, para descontar el amplio margen que Yatasto les sacó en la recta. Ganó por varios en la raya.

Dos semanas más tarde, repite otro fácil triunfo en el Clásico Gral. Belgrano, sobre 2200m.
A principios de mayo, obtiene el Gran Premio San Isidro (que en aquella época se disputaba sobre 3000m...actualmente, por razones ajenas al entendimiento, la carrera fue bajada...hasta la milla) en el buen tiempo de 3' 5'' 1/5 fruto de la constante preción ejercida por el excelente stayer Chantey, que lo peleó severamente al crack desde la suelta hasta los 800m; de allí en más, Yatasto se desprendió con solvencia.

El clásico Vicente L. Casares sería otro cotejo sin dificultades para el noble zaino colorado, cruzando la meta por amplio margen; más tarde ganaría por segunda vez, y en el tiempo récord de 3' 4'' 1/5 el Clásico Chacabuco.

Luego de ésta carrera, Yatasto acusó un dolor en la paleta, consecuencia de una deformación que venía sufriendo desde hacía rato en el nudo del mismo lado.
Por ello, su entrenador prefirió que el campeón eludiera los exigentes 4000m del Gran Premio Pueyrredón, y en vez corra un clásico fácil para el noble zaino colorado.

Así, es anotado en el Clásico Palermo, sobre la milla. Le gana fácil a su hermano paterno Tanteo, quedando a 1/5 del récord para la distancia que ostentaba Cruz Diablo desde 1931. Por su parte, el Pueyrredón fue ganado por Blerriot, por el pescuezo sobre Sideral.

Su última carrera


El Gran Premio de Honor sería su última carrera, y el cierre de una campaña gloriosa.

Yatasto, pese a las grandes azañas que había conseguido en los últimos cotejos, era un caballo que estaba ya roto, desgastado, y era tiempo justo de retirarlo de las pistas. La deformación en uno de sus nudos, y los consecuentes trastornos, evidentemente no iban a mejorar corriendo, pues las lesiones son como grietas que se van abriendo con el paso del tiempo.

No obstante, solo cuatro rivales se le animaron para dicho gran premio, sobre 3500m. Se alzaron las cintas, Yatasto hizo una punta moderada seguido con precaución por Sideral, más atrás Tanteo, Chantey, y Pamperito. Así se mantuvieron durante la mayor parte del recorrido, observándose en las imágenes de la época, amplias ventajas entre los competidores.

Pero en la recta final, como siempre, Yatasto aumentó la diferencia y cruzó por última vez el disco, broche de oro, con varios cuerpos de ventaja -aproximadamente 30 metros sobre Sideral- que apenas logró mantener el puesto de escolta ante Chantey; cuarto arribó Tanteo, y último Pamperito.
Así cerraba la campaña final del gran campeón. Corrió veintiuna carreras, obteniendo 19 de ellas, sumando más de 1.950.000 $ en premios. Ninguno de sus triunfos fue por menos de dos cuerpos.

Reproducción y legado

Yatasto dio -como ocurrió con otros grandes de la historia- menos de lo que se esperaba de él. Prestaría también servicios en el haras Dreanina, y posteriormente sería exportado a USA, en donde moriría unos años más tarde.

Yata Nahuel, nacido en 1958, figura como su mejor descendiente. Este zaino, cuya madre fue madre Evening Breeze, se adjudicó multiples clásicos que fueron de los 1000a los 2000m. Sería exportado a Panamá, en donde ganaría cinco carreras y posteriormente se destacaría también como padrillo en el haras Dreanina (Argentina).

mike82s
 

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