Comportamiento del Equino

Nota del portal veterinario Vet-uy

Típica imagen de los caballos en el campo, casi todo el día comiendo
En la prehistoria, el hombre comienza a cazar caballos salvajes para alimentarse de su carne y usar su piel y sus huesos en diferentes armas y artesanías. Luego, tal vez cautivado por las características de este noble animal, comienza a capturarlos para domesticarlos. Se le crea entonces un problema: la forma de comunicarse con el animal para lograr su colaboración. Desde entonces y hasta nuestros días, ha resuelto ese problema de dos maneras diferentes y totalmente opuestas. Utilizando la fuerza bruta, el castigo y la violencia o utilizando su inteligencia, habilidad, cariño y paciencia. Desde entonces y hasta nuestros días, quienes deciden adiestrar el animal y no someterlo por la fuerza, han estudiado en profundidad el tema.

Jenofonte, célebre filósofo, historiador y general del ejército ateniense, escribió en el siglo IV aC.: “A los caballos no se les enseña mediante el rigor, sino con suavidad”. Esta aseveración surge de un hombre con probada experiencia con los caballos y profundo conocedor del comportamiento equino.-Actualmente los investigadores continúan analizando el comportamiento de los caballos, a fin de lograr una mayor comunicación con ellos, para corregir defectos de conducta o para mejorar el rendimiento en animales de trabajo, deportistas o de exhibición. Así es que la Etología, es decir el estudio del comportamiento animal, constituye una ciencia que con absoluto sentido común, se está incluyendo en los programas de pre y post grado, en muchas Facultades de Veterinaria de todo el mundo.

Los caballos son animales sumamente sociables. Han demostrado a lo largo de miles de años un enorme espíritu de cooperación con los humanos, que en la mayoría de las veces no ha sido, ni es correspondido. Eso es debido (salvo excepciones) a que el hombre, siendo el ser mas dominante, inteligente y egoísta, ha creado un lenguaje universal para comunicarse con los caballos, desconociendo el lenguaje propio de los mismos. Ese lenguaje básicamente consiste en voces o sonidos de mando y señales físicas. De ésta manera el jinete para hacer avanzar un caballo le dice “vamos”, afloja las riendas, le aprieta los flancos con sus talones o simplemente se inclina hacia delante sobre la montura. Si quiere detenerse, generalmente emite un sonido similar a una “s” prolongada, tira de las riendas, etc. Para girar a uno u otro lado basta con tirar de una sola rienda o llevar ambas riendas hacia el lado correspondiente.

Caballos en manada
El caballo aprende el lenguaje que el hombre le enseña, muchas veces después de golpes y diferentes torturas. No ocurre lo mismo en sentido inverso. El hombre, utilizando su lenguaje, pretende que el caballo comprenda rápidamente sus intenciones, utilizando una capacidad intelectual similar a la suya. Eso no es posible. No es frecuente que los humanos intenten llevar la relación, utilizando el lenguaje de los caballos, cosa que resultaría más sencillo.-

Jinetes, Veterinarios, caballerizos y en general todo hombre relacionado con los caballos, deberían conocer los medios de comunicación de estos nobles compañeros, para interpretar con claridad sus mensajes y emparejar de alguna manera la buena voluntad y el espíritu de cooperación demostrado por los caballos.

Extrayendo conceptos de los textos especializados sobre el tema y de nuestra propia experiencia, nos referiremos muy brevemente en este trabajo, al amplio lenguaje de los caballos.

El hecho de constituir una especie muy gregaria y sobretodo por ser presa de varios depredadores; cuyo hábitat natural estaba conformado por terrenos llanos, despejados y muy extensos, llevó a que adquiriera formas de comunicación que fuesen eficaces y claras para el resto de los animales de la manada o de su entorno. A tales efectos, para comunicarse, han desarrollado un lenguaje que abarca un amplísimo rango de signos acústicos, orales o vocales, gestuales o visuales, olfatorios y táctiles. El tema de la comunicación entre los caballos y el medio utilizado para lograrlo, casi siempre está relacionados con el sexo del animal. Entonces, debemos tener presente que los caballos, como la mayoría de los animales domésticos, según su sexo, época reproductiva o edad pueden comportarse de diferentes formas para comunicarse. Esto importa porque el sonido y el tono del relincho, varían con la edad, el sexo y el tema que motiva el mensaje.

La escala de notas que componen el relincho, es diferente en un padrillo, en una yegua, en un animal castrado y en un potranco, que aún no ha madurado sexualmente. En las manadas de caballos salvajes, la mayoría de los mensajes emitidos por un padrillo, están relacionados con el alimento, el peligro y el sexo. En cambio la yegua tiene un espectro fonético mucho más amplio, porque comparte los temas del padrillo, pero además emite toda de una gama diferente de mensajes para cuidar y proteger al potrillo y otra diferente también, que utiliza (si tiene) con el potranco del año anterior. A su vez el potrillo, emite mensajes relacionados con el alimento o su protección, mediante una gama vocal propia que variará completamente después de los tres años, pasando a ser la de un adulto. El caballo castrado (que naturalmente no existe en estado salvaje), presenta una gama vocal mucho más limitada que el padrillo o la yegua y el tema de comunicación suele ser social (saludo, llamado, anuncio de regreso).

Los signos acústicos emitidos por los caballos, pueden ser vocales o no. Los sonidos vocales conforman solamente una pequeña parte del lenguaje de estos animales y son emitidos bajo forma de relinchos. Estos varían de acuerdo a lo que quiera comunicar el animal. Pueden emitir un relincho suave, utilizando fundamentalmente los ollares como caja de resonancia, a modo de saludo cariñoso como prueba de afecto o como forma de solicitar su ración. Pueden emitir otro relincho mucho más potente y agudo, utilizando la cavidad bucal como caja de resonancia, que es utilizado también a modo de saludo de llegada, de bienvenida o despedida a un compañero. Tanto el padrillo como la yegua, pueden emitir un sonido corto y agudo, como un chillido o grito de una sola nota, utilizando la porción nasal superior como caja de resonancia. Lo utilizan durante el escarceo amoroso o como demostración de enojo.

Todos los caballos pueden emitir un sonido muy particular, una especie de grito ahogado, que lo producen exhalando violentamente el aire de sus pulmones para manifestar dolor, miedo o impotencia.

En carrera
Todas las categorías de caballos pueden emitir diferentes tipos de resoplidos utilizando los ollares como caja de resonancia. Este sonido puede ser suave, una especie de susurro emitido como muestra de afecto. Puede ser emitido en forma similar a un estornudo voluntario, también como muestra de agrado y bienestar o lanzado en forma enérgica, si el animal está nervioso y pasando por un fuerte estado emocional, como señal de alarma, de enojo o para llamar a atención.-

Otros modos de comunicación son mediante la producción de sonidos no vocales, como por ejemplo las diferentes formas de golpear sus cascos contra el piso o contra las paredes del box, para mostrar desagrado, impaciencia y deseos de alejarse.

Los caballos no saben mentir ni fingir y permanentemente su cuerpo nos está dando señales de lo que verdaderamente piensan y sienten. El lenguaje corporal equino, comprende una enorme cantidad de signos gestuales o visuales. Conforma un vocabulario tan sutil y tan amplio que difícilmente llega a ser conocido y dominado totalmente por el hombre, especialmente lo relacionado con el dominio de los espacios o territorios; el espacio del caballo y el del hombre. Sin embargo, cuanto más conozcamos de ese lenguaje, más fácil nos resultará la relación.

Con la actitud de su cuerpo los caballos envían mensajes manifestando ira, desafío, tensión, alarma, atención, inquietud, miedo, preocupación, tranquilidad, aburrimiento, fatiga, debilidad, sumisión, dolor y diferentes enfermedades.

Para comprender este lenguaje corporal, es necesario evaluarlos en su conjunto, es decir en la actitud de todo el cuerpo, aunque puede emitir los mensajes con una o más partes de su cuerpo en forma anacrónica o simultánea. Puede llegar a ser sumamente extenso el desarrollo de esta temática, de forma que nos referiremos solamente a los mensajes mas frecuentes que el caballo envía, con la posición de su cabeza, orejas, ojos, cuello, manos, cola y grupa.

Cabeza. Un caballo con la cabeza erguida está preocupado, inquieto, atento hacia un lugar determinado. La cabeza baja indica sumisión. Si está muy baja manifiesta cansancio, fatiga, debilidad. Normalmente el caballo tiene su cabeza inmediatamente encima del nivel del lomo.

El crack argentino INVASOR
Orejas. Si el caballo lleva las orejas hacia atrás y abajo está muy enojado y a punto de agredir, en cambio si las mantiene erguidas y dirigidas hacia delante, está abstraído y con su atención centrada en un punto u objeto.

Ojos. Un querido y sabio profesor nuestro, decía que el ojo es el espejo del caballo. Con sus ojos un caballo nos puede manifestar muchos de sus estados de ánimo, tales como ira, desconcierto, tranquilidad, placer, dolor, angustia, miedo. Mientras se cepilla su cuerpo o se le practican masajes, mantiene sus ojos entrecerrados en señal de agrado, placer, tranquilidad. También cuando se le coloca un axial en el labio superior mantiene sus ojos entrecerrados, pero en esta situación como consecuencia del dolor que le produce este medio de contención.

Cuello. El caballo pone su cuello erguido y arqueado hacia arriba en señal de reto hacia otro caballo o durante el cortejo a la yegua, en cambio lleva su cuello elevado y arqueado hacia abajo, cuando huye atemorizado por alguna circunstancia. Puede demostrar enojo, rabia, violencia, bajando la cabeza horizontal, mostrando sus dientes.

Manos. Un caballo tranquilo y en armonía con su entorno, mantiene ambas manos apoyadas en una misma línea. Si apoya una mano adelantada indica desconfianza, inquietud, excitación. También una mano adelantada o en semi flexión, puede significar dolor en el pie, o ambas manos adelantadas con las patas remetidas. En ocasiones puede manifestar su estado de ánimo dando golpes con una de sus manos en el suelo, o escarbar manifestando reto.

Grupa. Si un caballo baja la grupa y la dirige hacia otro animal indica temor y una seria amenaza. Si dirige la grupa hacia nosotros y levanta una de sus patas, también es una amenaza y a menudo por que se siente molesto por alguna situación.

Cola. Si la cola cuelga de una manera natural, el caballo está tranquilo. También en situaciones de enfermedad o dolor la cola está flácida. Si está erguida y tensa hacia arriba, moviéndola en forma brusca, esta mostrando un alto grado de excitación alarma, sea por juegos, cortejo del padrillo o desafío frente a otro padrillo. Eleva la cola en menor grado, formando un arco en situaciones de un menor grado de excitación, de alerta o amenaza a otro. Si la cola está metida entre las piernas y apretada significa aprensión, miedo.

Finalmente debemos mencionar dos aspectos poco conocidos aún de la comunicación equina: la telepatía y la percepción extrasensorial. No se ha publicado mucho material referido a estos aspectos de la Etología, pero se han realizado trabajos de investigación que prueban su utilización y constituyen verdaderos polos de interés y estímulo para proseguir con su estudio.-Si con este trabajo logramos despertar el interés e incrementar la observación de quienes están relacionados con los caballos, facilitaremos la comprensión de éstos nobles animales y habremos dado un paso importante en la comunicación con ellos.

 

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