Inter Optimist respetó su estilo (10/07/08)

Por Carlos Delfino, de la Redacción de LA NACION

El caballo del stud Vengador marcó el rumbo desde el comienzo y contuvo por medio cuerpo a Maruco Plus; tercero fue Secretario Plan. Ver carrera


La victoria más importante del hijo de Incurable Optimist. Foto: Carlos Lares

La fidelidad a un estilo tuvo su premio en el clásico 9 de Julio (G 2). Inter Optimist volvió a correr como le gusta, y se sabe que es caballo difícil de seguir cuando sale adelante, sin especular. Ahora no hubo rival capaz de alcanzarlo y su triunfo por medio cuerpo sobre Maruco Plus también encerró un claro desquite con Secretario Plan, el tercero, y con Venático, octavo.

Como si la banda militar que tocó el Himno antes de la carrera lo hubiese inspirado, tras marcar el compás a su gusto Inter Optimist cambió de mano al entrar en la recta, y se puso más firme. Respondió el estímulo de su jockey, Pablo Carrizo*, y enseguida le hizo sentir a Ice Horse que en su reaparición no era el mejor día para seguirle el ritmo. Luego apareció el favorito Secretario Plan y se agotó en su intento de acortar diferencias. Además, tuvo resto para contener en el final la furia del tordillo Maruco Plus.

Este fue el rival que más pudo aproximarse. "Como perdió pudo haber ganado. En los 400 quedé detrás de Secretario Plan y Ice Horse, pero no es que me hayan hecho una pared, sino que esperé yo para liberarlo, porque tiene una atropellada corta y quería aprovecharla", comentó Pablo Falero.

El favorito volvió a perder luego de tres victorias seguidas. Francisco Arreguy, su piloto, ofreció su impresión: "No tuve problemas ni regalé un metro. Me arrimé sin ponerlo a correr y no pude alcanzarlo. No arrancó como lo hace siempre y terminó cansado. Es que esta vez Secretario Plan tuvo que esforzarse antes para buscar al puntero".

Ese puntero era Inter Optimist, un caballo que acaba de cumplir los 4 años y tiene todo por conseguir aún. Estará por verse si es en las pistas argentinas o fuera de nuestras fronteras, lejos de su orfebre, Waldir Zancanaro.

La emoción de Pablo Carrizo

El disco estaba delante del hocico de Inter Optimist y la presión de Maruco Plus no intimidó a Pablo Carrizo. El jinete, de 22 años, se paró en los estribos, apretó fuerte su puño derecho y señaló al cielo. Era un festejo demasiado especial para alguien que ya ganó varios clásicos.

"Este caballo es mi hermano. Quedé mal cuando perdió la última vez porque no pude correrlo como quería y vino peleando con Bahiaro. Además, quería ganar para dedicárselo a mi hijo, que falleció en marzo; mi señora tuvo un parto prematuro a los seis meses", comentó el jockey, emocionado, mientras amarraba la copa a su pecho.

Fuente: Diario La Nación

*EJAJC
 

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