Clásico Gral Güemes (L) en Palermo: Velocista, contra viento y marea (27/11/10)

Por su pedigrí, Rahy's Moon parecía hecha para la distancia, pero confirmó que la recta es su feudo

Si Rahy's Moon se hubiese quedado en los Estados Unidos, donde nació, cualquier analista de pedigrís o incluso un aficionado habría dicho: "Fue criada para la distancia". O, ante la perspectiva de correr en 1800 metros o más, pronosticarían que le vendría bien porque "tiene pedigrí para esa carrera".

Pero Rahy's Moon es de esas excepciones que sabiamente alejan al turf de las ciencias exactas. Ayer, ganó su primer clásico, el General Güemes (L), un handicap por concepto, en la recta de Palermo.

Los 1000 metros o 5 furlongs seguramente no estaban en la cabeza de sus criadores en Kentucky, que no son ni más ni menos que sus propietarios aquí, la familia Benedicto. Cuando unieron a un hijo de A.P. Indy, Malibu Moon, con una hija de Rahy, Rahy's Darlin, habrán pensado en la stamina (resistencia), como dirían allí. Por la línea materna, Blushing Groom, Halo, Nijinsky, Alydar... un árbol con todo lo que uno querría para que el fruto sea, al menos, un millero.

Nunca pasó de los 1200 metros en sus ocho actuaciones la yegua de Rubio B., a la que Javier Etchechoury le encontró destino en la velocidad y ahora alcanzó su victoria más importante.

Ayer, Jorge Ricardo, el jockey de la casa, optó por montar a Petrova, la otra pata de la yunta del stud, lo que parecía marcar el papel de muleto de Rahy's Moon. Sin embargo, en la cancha pelearon por el triunfo palmo a palmo. Más aún: el jinete brasileño apeló a todos sus recursos para superar a la compañera, que siempre dio la sensación de venir más desenvuelta.

Juan Cruz Villagra* tuvo el tino de dejar que su yegua hiciera lo que sabe. Weeping Cat, la enemiga más seria en los papeles, fue a buscarla hacia la mitad del trayecto, una vez que se armó, ya sin los nervios de un problemático ingreso en las gateras.
Después, la lucha se circunscribió a Rahy's Moon y Petrova. De a poco, con la naturalidad apuntada, la importada fue sacando ventajas, que en el disco fueron de tres cuartos de cuerpo. Tercera, a un largo, finalizó Born Wild, en otro arrime valioso.

Cuatro victorias suma Rahy's Moon, en ocho actuaciones. Venía de imponerse cómodamente entre ganadoras de dos, el día en que Villagra la subió por primera vez en carrera. Eso le alcanzó al jinete para conocerla bien.

Fuente: Diario La Nación
*EJAJC
 

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