Anselmo Zacarías, mucho más que un buen jockey (09/03/10)

El correntino de 28 años atraviesa un exitoso momento; el humor y la humildad sobresalen en su vida

Si hay algo que se destaca a simple vista en la personalidad de Anselmo Zacarías es su humor. Correntino de nacimiento, puede considerárselo el Guillermo Francella -ahora que está de moda con esto del Oscar- del cuarto de jockeys.

Hay quienes aún recuerdan la tarde en que Lanfranco Dettori pasó por Palermo y Zaca, como le dicen los amigos, lo volvió loco con sus bromas, incluso alguna de tono subido. El italiano hoy menciona a ese simpático colega cuando habla de su paso por la argentina.

Pero Zacarías no es sólo un showman, también es considerado como uno de los mejores jockeys nacionales de estos tiempos, posición que se fue afianzando con el correr de los meses y que el sábado último en Palermo se confirmó con la paciente conducción que le brindó a Foggy Stripes para que la hija de Equal Stripes le ganara nada menos que a Ollagua (Pure Prize) en los 2000 metros del Clásico Arturo R. y Arturo Bullrich.

“Después de que llegamos cuartos en el Selección, le sugerí a los propietarios correrla algo más cerca, porque todos creíamos que la favorecía venir a las perdidas.

Por suerte encontré eco y no me equivoqué, porque a veces te pasa que sí”, revela Anselmo un dato clave para la fructífera actualidad de la yegua del stud L. y R.
Luego, a la hora de tocar el desarrollo, también se explaya: “La traje algo más abierta de lo recomendable porque preferí dar un cuerpito de ventaja a sufrir tropiezos cuando la pusiera a correr. Acá no te dan ventajas y venían todas muy amontonadas. Quería hacer las cosas bien”.

Sobre si alguna vez dudó de la victoria, dice: “En los 700 se me va un poco Ollagua porque yo dejé a Foggy Stripes seguir en su ritmo, pero sabía que podía alcanzarla”.
Para Zacarías, Foggy Stripes no necesita imperiosamente de un desarrolo violento para tener posibilidades: “Si se hace rápida, siempre va a ser mejor, pero no la condiciona. Es buena y siempre me da todo lo que tiene. Le sobra calidad y solamente cuando debutó no se mostró madura. Después fue un relojito”, recuerda.

En las charlas de café aparece bastante seguido su nombre y, principalmente una pregunta casi general: ¿Porqué no es el jockey oficial de ninguna caballeriza importante? En parte, él mismo da la respuesta: “Yo espero que algún día se de y sino igual por suerte me va muy bien. Quizá en las muchas caídas que sufrí pueda haber un motivo, porque después tenés que volver a empezar y muchos se olvidan de vos. Ya se va a dar”, finaliza.

Es tiempo de ir a festejar y luego a seguir corriendo. “Brindo con agua che, soy un profesional”, grita a los periodistas entre carcajadas.
Con sólo 28 años, habiéndose graduado como jockey en menos de un año y con montones de carreras ganadas a sus espaldas, además del humor y sus cualidades, todos destacan en Zaca su don de gente.

Y si para muestra vale un botón, el gesto que tuvo ayer lo pinta de cuerpo entero, al regalarle una silla de ruedas a uno de los tradicionales vendedores de revistas que se ubica en la entrada de los tres hipódromos. No hace falta dar más datos sobre quién es Anselmo Zacarías

Diego H. Mitagstein

Fuente: Turfdiario.com
 

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