Palanca (1932, ARG) gran campeona de la década del '30

Palanca, una excelente hija de Parwiz, es una de las figuras más recordadas para quienes presenciaron las carreras de los años treinta.

Palanca montada por Justino Batista. Foto: "En la Primera Mitad del Siglo XX" J.M.M.de Hoz

Armoniosa, atlética, un prodigioso exponente de la naturaleza, esta gran yegua nacida en el haras Chapadmalal forma parte de la historia del turf argentino. Palanca tuvo una campaña de cuatro temporadas en las pistas -desde 1935 hasta el ’38 inclusive-. Se proclamó sólidamente como la mejor potranca del año 1936 hasta que apareció Hear! (Hunter´s Moon), del stud Condal. La afición discutía sobre cual de las dos era superior, pues siguieron por caminos distintos. Sin embargo, en el Llerena del ’36 Palanca derrotó a Hear!.

Palanca fue la mejor yegua de 1936, batiendo también a los mejores caballos del momento en el clásico Otoño de dicho año.

Su primera campaña

En 1935, en un total de siete participaciones la hija de Parwiz obtuvo cinco victorias y dos segundos puestos. Debutó con un buen triunfo a fines de marzo de dicho año, en una carrera sobre 1100m disputada en el hipódromo de Palermo. Tras precoces señas de calidad, continuó su camino por la senda clásica, conquistando en el mes de abril el Clásico Saturnino J. Unzué (1200m), una de las principales pruebas del proceso selectivo, por dos cuerpos sobre Remera (Re-cho) y llegando como escolta de Hear! por el pescuezo, en los 1500m del Clásico 25 de Mayo -luego Juan Salvador Bocau. Lamentablemente, por un error en las anotaciones clásicas de Palanca, ella no pudo competir en los clásicos más importantes para hembras de tres años del segundo semestre, incluída la Polla de Potrancas.

Palanca, mientras tanto, obtuvo un importante éxito sobre 1800m derrotando a Haddock (Hunter´s Moon)- uno de los buenos potrillos del año (ganador del Clásico Luro), tras otorgarle ventajas en peso. Esto habla de la calidad de la nieta de Craganour.

Palanca y Hear!, por sendas diferentes, llegan a la apertura del flamante hipódromo de San Isidro, el 8 de diciembre de 1935, cuya primera carrera de la jornada es obtenida por el célebre jockey uruguayo Irineo Leguisamo. Palanca gana el Premio Inauguración, sobre 2400m, llegando adelante de importantes caballos como Lanark, Berlioz y Orégano. Hear!, por su parte, obtiene el clásico Príncipe de Gales, sobre Guatita y Marlene. Segun los archivos, la asistencia a aquél gran día de ocho carreras programadas rondó las 50 mil personas, incluído el Presidente de la Nación, Agustín P. Justo.

1936: Yegua del Año
Palanca inicia 1936 con un triunfo en el Gral. Lavalle, a fines de febrero, cargando 60 kg y con Justino Batista arriba. En marzo del '36, Palanca establece su primacía sobre Hear! en los 1600m del clásico Gilberto Llerena. Su consagración ocurriría en los 2000m del clásico Otoño, al vencer de forma notable a los mejores caballos del momento: Balbucó, Haunt Brion y Helium, aunque sin Ix ni Cute Eyes- éste último había sido retirado de las pistas para entonces. El tiempo de la carrera fue récord.

Con grandes objetivos por seguir conquistando, prosiguió su campaña en los más altos estratos, no sin dificultades. El largo tiro del Gran Premio Copa de Oro fue demasiado para la yegua, y tampoco pudo con Ligaroti- gran millero del momento y uno de los caballos importantes de la historia Argentina- en los premios G.P. de Honor y en el Estados Unidos del Brasil.

Luego, en 1937, obtendría por segunda vez el Clásico Llerena, de nuevo ante Hear!. Arribó cuarta en el Clásico Otoño de ese año ante Medicis, mientras que, en la misma carrera, Ligaroti finalizó tercero.

Con el objetivo de proseguir en la cría y con muchas batallas ganadas, se decidió que Palanca fuera retirada y enviada al Haras San José, de Jorge Santamarina, para ser servida por L’Oriflamme en la temporada de 1937. Al quedar vacía, en 1938 volvió al stud del “canario” Da Silva para ser entrenada nuevamente. Ganó en marzo del ’38 la tradicional milla del Clásico América y por segunda vez conquistó el Clásico Otoño sobre Stark (Barranquero).

Obtuvo el magnífico triplete clásico al vencer en el Juárez Celman, disputado en el hipódromo de San Isidro y sobre 2000m por aquellos tiempos. Segunda fue Goleada (Tresiete).


Luego de esa carrera, Palanca fue retirada definitivamente de las pistas y llevada al haras para la reproducción.
 

"Historia del Turf Argentino" (Miguel Almanza, monografía, año 2000)
 

© Escuela de Jockeys Aprendices del Jockey Club Argentino Hipódromo de San Isidro .