¿Por qué se exigen un peso y altura determinados?

Este es un artículo ensayo que sólo representa una reflexión personal acerca de las admisiones en las escuelas de jinetes argentinas
Por Miguel Almanza

La profesión de jockey es ciertamente apasionante. Una vida al aire libre, el trabajo con caballos, y la posibilidad de ascender y ser alguien importante dentro de un deporte masivo y lleno de adrenalina, es muy atrayente.

Las carreras de caballos se han vuelto cada vez más competitivas y esto ha recaído inevitablemente sobre el físico del jockey, el gran atleta humano del turf, que pasó de tener las exigencias de dos reuniones semanales a luego siete, viviendo bajo presión prácticamente los 365 días del año. Y esto incluye tener que sufrir los insalubres baños turcos mas días a la semana, si desgraciadamente hay que tomarlos para entrar en peso.

Un factor agravante es el evidente aumento de la raza. Habrás observado que tu padre o tus tíos son probablemente más bajos que vos, y algo parecido podrá suceder con tus abuelos. La calidad de alimentación ha aumentado (alimentos balanceados, adición de vitaminas, etc) y ahora tenemos un mayor tamaño. Pensá que en siglo XVII una persona normal en Holanda podía medir 1.50m y ahora rondan el 1.90m. Genética, alimentación, medicina.

Estudios científicos revelan que en países europeos de alto nivel socioeconómico la talla media ascendió 15 cm en 150 años. Esto ha puesto en problemas a la industria turfistica europea, que se ha visto obligada a importar jinetes de otras latitudes.

Estos datos arroja un artículo de la revista "Ciencia Hoy" (Volumen 5 - Nº30) pero respecto a nuestro país: "En estudios realizados en Entre Ríos y la Capital Federal, se ha determinado que, desde 1930, habría en la Argentina una TS (tasa de crecimiento secular antropométrico) positiva, con un incremento por década de 1,7cm para la estatura y 2 Kg. para el peso, lo cual indicaría, a lo largo de medio siglo, una mejora en las condiciones de salud, de nutrición y del ambiente".

Esto quiere decir que desde la época en que corría el legendario Irineo Leguisamo, el jockey que fue gran amigo de Gardel y se ha inmortalizado en tangos, la altura promedio de la gente, al menos según este estudio y ajustandonos a la región geográfica mencionada, aumentó más de 13cm. Sin embargo, ésto es un fenómeno global.

Pero la escala de pesos no cambia. La escala de pesos sigue ahí, y es muy difícil modificarla. Esto es porque el cambio debería ser un proceso mundial. Estados Unidos y Gran Bretaña no han logrado cambios, pese a los enormes esfuerzos de las asociaciones de jockeys.

Pero Irlanda ya ha sentado un precedente formidable. Estudios médicos en Irlanda*, llevados a cabo por el Dr. Giles Warrington, de la Universidad de Limerick, milagrosamente impulsaron a modificar en 2006 el peso mínimo de 51kg a 52,61kg [1] gracias a demostrar que la mayoría de los jockeys estudiados en ese país presentaban "estados de severa deshidratación aún fuera de días de carreras; muchos presentaron hipovitaminosis, deficiencias de hierro, baja grasa corporal, e hipodensidad ósea para individuos de su edad" [2]. Estudios previos en Nueva Zelanda tampoco habían arrojado resultados alentadores [3].

La mayoría de los jockeys incurre en la deshidratación para bajar de peso, que va de la mano con la lógica restricción de la ingesta. Incluso jockeys que perfectamente entran en 1.60 a los 19 años más tarde tienen problemas. Uno de los grandes peligros de la deshidratación es el desbalance electrolítico, ya que puede producir un paro cardíaco. ¿Casos? el último conocido fue el de Emanuel José Sanchez en 2005, un aprendíz de 22 años de USA [4].

Pronto, una profesión sumamente bella se puede transformar en un tormento. Un ejemplo es el de Fred Archer, máximo jinete del sXIX en Inglaterra, sumamente alto, que terminó enfermando. Cayó en depresión y se suicidó en 1886, aún en la cumbre de su carrera. Otros jinetes altos habían muerto pero por deficiencias nutricionales por esos años. Los jinetes acudían, entre otras cosas, a los purgantes para mantenerse en peso. Hoy en día se continúa con dicha práctica, y además se añade el empleo de anfetaminas, diuréticos (lasix) e inducción al vómito, inclusive en la Argentina.

La mayoría de los jinetes no ha muerto por estas causas, pero están en riesgo. Más altura, una fisiología del organismo más comprometida, y mayor peligro. Algunos de los trastornos producidos son: problemas en la termorregulación del organismo, desequilibrio acido-base, hiperventilación, hipertensión, hemoconcentración, mayor trabajo de bombeo cardíaco, nerviosismo, y un aumento de la fatigabilidad muscular [5]. Esta información la pueden adquirir en cualquier libro de fisiología médica.

Por otra parte, la lucha contra el peso obliga a abandonar la profesión de jockey precozmente a muchos jinetes. Estos chicos podrían, en ese tiempo, haberse formado en alguna otra profesión dentro del ambiente o fuera de él, que les diera un mayor porvenir del que podrán encontrar habiendose invertido años de esfuerzo en una profesión que les quedó literalmente corta.

Competir hambreado y deshidratado compromete la concentración, a veces en un alto grado (aparte de tornar agresiva a casi cualquier persona). Está científicamente comprobado que dichos estados fisiológicos disminuyen el tiempo de reacción. Pilotear caballos SPC es una actividad demasiado riesgosa de por sí y que requiere de decisiones de milésimas de segundo. En USA, además de en Inglaterra, se está seriamente discutiendo las condiciones fisiológicas en que salen muchos jockeys a la cancha y si realmente es admisible seguir viviendo al filo del cuchillo.

Es por todo aquello que las escuelas de jockeys no admiten alturas que, tras siglos de experiencia, se sabe que traen problemas de salud. Aumentar la escala de pesos y modificar la admisión proporcionalmente seguiría siendo un problema, a excepción de que el cambio sea realmente sustancial. Ya el problema actual es la escala-altura legal con la que las escuelas se manejan.

Correr dos veces por semana rebajado es una cosa, seis o siete otra muy diferente. Es un problema que el turf vive en nuestros días y cuya solución es francamente incierta. Un intento por mejorar esta situación es restringir la admisión a los niveles conocidos. Lamentablemente, muchisimos jinetes de excepcionales condiciones no podrán desarrollarse por estas reglas. Pero...por ahora, esto está planteado así.

*Estudio sobre 17 sujetos, jockeys de turf (Edad, 27 +- 8 años; altura 1.60m +- 0.1m; peso 53.1 +- 4.1kg) [6]

Reseñas y lecturas recomendadas (en inglés):

[1] Turf Club approves 4 lb rise in Minimum Flat Racing Weight (Irish Turf Club, 2006)
[2] Weighty problem for BHB to address (Telegraph.co.uk)
[3] New Zealand jockeys' dietary habits and their potential impact on health (Centre for Sport and Exercise Science, Waikato Polytechnic, Private Bag 3036, Hamilton, New Zealand)
[4] ¿Hambreados para ganar? (Starving to win?) (serie de artículos y testimonios altamente recomendados)
[5] Psychological effects of rapid weight loss and attitudes towards eating among professional jockeys (estudio de los efectos psicológicos en jockeys de Gran Bretaña ocasionados por una veloz pérdida de peso)
[6] An Analysis of Bone Density and Body Composition Characteristics of Irish Jockeys (ver página 11)7) European Sports Doctors Tackle Weight Issue (The Blood Horse, 23 nov 2005; altamente recomendado)8) Are weight limits putting the health of jockeys at risk? (The Guardian.co.uk)
9) Racing: Weight rules are ruining jockeys' health, says Dettori .
 

© Escuela de Jockeys Aprendices del Jockey Club Argentino Hipódromo de San Isidro .